"Música y silencio se
combinan fuertemente porque la música se hace con silencio
y el silencio está lleno de música".
Marcel Marceau
La bibliografía sobre el lenguaje corporal es abundante. Miles de
páginas se han escrito sobre ella. La importancia que el lenguaje
corporal sea consistente con las palabras, es reiterado en todos los
textos de expertos en comunicación.
Todo el que trate de comunicarse, ya sea con otra persona o con una
audiencia, tiene que conocer y practicar un lenguaje corporal que le
de énfasis a las ideas y conceptos que desea transmitir. Hay
ocasiones en que se es más expresivo en silencio total, que hablando
mucho y en voz alta.
En todos los medios en que se utiliza comunicación persuasiva de
mercadeo, muchas veces se deja de lado, se olvida la expresión
corporal, indispensable para enfatizar lo que se dice.
Ya sea jugar póker o negociar, vender o diseñar un anuncio, hay que
convertirse en un maestro en el poco conocido arte del lenguaje
corporal. Los escultores conocen esto muy bien. Ellos se encargan de
representar escenas solamente con gestos.
Pantomima y Mimos
Los
grandes maestros del lenguaje corporal son, sin duda alguna, los
mimos. Actores que se dedican a la llamada pantomima. El arte de la
pantomima, la representación teatral sin palabras, usando solo
gestos y movimientos del cuerpo, era común entre los griegos y
romanos. El arte de la pantomima lo pone de actualidad, en nuestra
época, un francés que termina siendo reconocido como el mimo más
grande del mundo.
Ese maestro de maestros que revive la pantomima se llamaba Marcel
Marceau, un francés que según decía lo motivaron actores del cine
mudo como Chaplin y Keaton, para llevar a los escenarios teatrales
obras completas sin palabras.
Marceau usaba decir: "¿Acaso los más emocionantes momentos de
nuestra vida no nos encuentran sin palabras?". Con ello
quería enfatizar, que para expresar con intensidad, no son
necesarias muchas palabras y menos charlatanería sin sentido alguno.
Para explicar su arte, Marcel Marceau un artista que estaba
convencido que lo importante en la mímica era la actitud, decía:
"Yo he diseñado mi estilo de pantomima como dibujos con tinta
blanca sobre fondos negros, de tal modo que el destino del hombre
aparezca, como hilos perdidos, en un laberinto sin fin. He tratado
de arrojar algún rayo de luz sobre la sombra del hombre atormentado
por su angustia".
Marcel Marceau (1923-2007) descansa en absoluto silencio, con otras grandes
celebridades como Oscar Wilde, F. Chopin, y Moliere, en el Cementerio
de Pere Lachaise, de Paris.
Su lección, en sus propias palabras, para los que
estamos en el área de la comunicación debería ser: "Es bueno
callarse algunas veces"
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