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Este es el título de un libro del
que fuera presidente de los Estados Unidos Bill Clinton, en el cual
se hace un llamado para que cada uno de nosotros tome acciones
positivas para ayudar a cambiar el mundo en que vivimos.
En este libro Clinton pone de manifiesto algunos casos e innovadores
esfuerzos que se están realizando por parte de empresas,
organizaciones e individuos para resolver problemas y salvar vidas,
tanto en nuestro vecindario, como en el resto del mundo.
El libro insta a buscar lo que cada uno de nosotros puede hacer para
ayudar o dar a las personas la oportunidad de vivir sus sueños. Esto
independientemente de los ingresos, el tiempo disponible, la edad, y
las habilidades que cada uno de nosotros tenga.
Bill
Clinton, en este libro, comparte sus propias experiencias y las de
otros voluntarios, la cual representa una corriente a nivel mundial,
no gubernamental, de actividades privadas sin fines de lucro. Estas
notables historias demuestran que las donaciones de tiempo,
habilidades, cosas e ideas son tanto o más importantes y eficaces
que las contribuciones de dinero. El voluntariado es y ha sido una
de las característica de la sociedad norteamericana. Esta les ha
ayudado a ser grandes y crecer.
Clinton presenta a conocidos y desconocidos héroes que con su aporte
han conseguido cambiar un poquito este desastroso mundo en que
vivimos, lleno de seres cargado de egoísmo e indiferencia por lo que
sucede a su alrededor.
Algunos de los casos mencionados son:
El médico Paul Farmer, quien se comprometió a dedicar su vida a dar
atención médica de calidad a los pobres y ha creado innovadoras de
salud pública de atención primero en Haití y luego en Rwanda;
Una pareja de Nueva York que visitó varias escuelas en Zimbabwe y se
sintió consternada por la falta de libros de texto y material
escolar. Ellos fundaron su propia organización para reunir y enviar
materiales a treinta y cinco escuelas en ese país africano. Después
de tres años, el porcentaje de alumnos de los grados séptimo que
superaron las pruebas de lectura aumentó de 5 por ciento a 60 por
ciento;
Oseola McCarty, que después de setenta y cinco años de ganarse la
vida lavando y planchado de ropa, entregó $ 150000 a la Universidad
del Sur de Mississippi para dotar un fondo de becas para estudiantes
afroamericanos;
Andre Agassi, que ha creado una academia de preparación
universitaria en el barrio Las Vegas de la ciudad con el mayor
porcentaje de niños en situación de riesgo. "Tenis fue un paso más
para mí", dice Agassi. "Cambiar la vida de un niño es lo que siempre
he querido hacer",
Heifer International, que dio doce cabras a una aldea de Uganda.
Luego de un año, Beatrice Biira ha ganado suficiente dinero con la
venta de leche de cabra, para pagar la matrícula del colegio y
finalmente, para enviar a todos sus hijos a la escuela. Ella se ha
comprometido a dar un bebé de cabra a otra familia, multiplicando
así el impacto del regalo.
Dar un poco es importante y reconfortante
Clinton escribe sobre hombres y mujeres y sus experiencias de dar
sin esperar recompensa ni alabanza. Él escribe acerca de las
prácticas de uso eficiente de la energía, acerca de la promoción de
salarios justos y condiciones de trabajo decente en todo el mundo.
El autor esboza lo que podemos hacer como individuos, las medidas
que podemos tomar, lo mucho que deberíamos considerar la posibilidad
de dar, y por qué dar es tan importante.
El
propio Bill Clinton con sus acciones, luego de dejar la presidencia,
ha tenido un enorme impacto en la vida de millones de personas. A
través de su fundación y su trabajo en las secuelas del tsunami
asiático y el huracán Katrina, se ha convertido en un modelo
internacional y portavoz de la necesidad de dar.
"Todos tenemos la capacidad de hacer grandes cosas", dice el
Presidente Clinton. "Mi esperanza es que las historias en este libro
levanten espíritus, toque el corazón, y demostrar que el activismo
ciudadano y el servicio, puede ser un poderoso agente de cambio en
el mundo".
Es de esperar que algunos de los políticos de nuestros países, tan
apegados al dinero, diciéndose de ultra izquierda, sigan el ejemplo
de Clinton y Carter. Este ultimo ha dedicado su vida a construir
casas para genete necesitada, en todo el mundo
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