Hombre solo: experiencias y vicisitudes

Muy a mi pesar, he quedado solo hace ya varios meses. He tenido que readaptar mi vida a las nuevas circunstancias, lo cual entre otras cosas, ha significado hacer compras, calcular cantidades, lavar, planchar, limpiar la casa y cocinar.

El lavado no ha sido complicado, por haberlo hecho en algunas ocasiones. Todo se reduce a meter y sacar la ropa de la lavadora, colgarla y esperar que se seque. El otro lado que complica la vida es el planchado. No me preocupo mucho, porque solamente uso camisetas (t-shirt) que permiten ser usadas sin plancharse.

Lo más absorbente me ha parecido el cocinar, por su multitud de opciones, variaciones y trucos. Es como un “Juego de Abalorios“, que relata en su novela Herman Hess: un juego que practican los elegidos, que nunca se termina de aprenderse y en el cual no existen los maestros (chefs) del juego. No hay duda que la cocina es una actividad o juego tremendamente entretenido, cuando se le toma el gusto.

En artículos posteriores les contaré la forma en que me desenvuelvo con la comida, la forma de hacerme diferentes platos de forma rápida y nutritiva, usando principalmente el microondas. Les daré a los que viven solos, recetas que he probado, y han resultado excelentes, en base a experiencia “prueba y error”. (Hasta es posible que haga videos para YouTube con el nombre de: “Cocinando con Mercadeo.com”)

El aseo algo poco simpático

Mi principal preocupación y fastidio ha sido la limpieza de la casa. Tengo aspiradora eléctrica, que ayuda mucho a deshacerse del polvo, abundante donde vivo.

También me hice de un mop eléctrico a vapor, que compré por Internet. Las traducciones de “mop”, son diferentes dependiendo del país: trapeador, fregona, lampazo, fregasuelo, greña y otros que no conozco. Estos dos artefactos adicionalmente a las escobas, llamadas: iretama, ginesta, hiniesta – dependiendo el lugara – me han ayudado a soportar la carga.

Adicionalmente he tenido que reajustar mi presupuesto debido a las nuevas cargas tributarias que han implantado en el país donde vivo. Cuando suben los impuestos las empresas – sin importar su tamaño – reciben el impacto en las materias primas y salarios del persona. Para competir no les queda otra que reducir empleos y/o automatizar al máximo sus operaciones, disminuir el tamaño de los envases y subir los precios.

Como hago ahora las compras, me he dado cuenta de una realidad que en parte desconocía. Las familias y personas solas como yo, tienen que reducir gastos, lo cual obliga a comer menos, divertirse muy poco y eliminar el servicio doméstico, cuando se tiene, como algunas de las tantas soluciones para sobrevivir con sus ingresos.

Automatizar la limpieza de la casa

Esto me ha llevado a pensar que es imprescindible automatizar la limpieza de la casa o apartamento, . Para ello, he estado investigando sobre unos robots que hacen la limpieza de la casa con eficiencia y rapidez. En la Web he podido ver algunos vídeos y recomendaciones positivas y otros no tanto.

Robot trapeador en acción

El valor de estos equipos, llamados robot mops, con precios raceptables comprados en Amazon, varía entre US $90.00 y $ 250.00 dólares, dependiendo si son programables, se conectan al iPhone, van solos al lugar de carga, sean en seco, a vapor, o mixtos. Esto entre otras características más sofísticas y complejas. Hay numerosos videos en YouTube que muestran sus aplicaciones.

Haciendo un breve análisis financiero, comparado con lo que se paga por limpieza de un apartamento o casa de tamaño regular en los EEUU, semanalmente en ese país, resulta una ganga una fregadora (mop) robot.

Hago notar que por hacer la limpieza de un apartamento o casa, medio día por semana, cobran promedio de US $300.00. Las señoras que ofrecen y hacen estos servicios son en su gran mayoría de origen latino o ruso. No me molesta, ni preocupa que sean ilegales, es un problema de ese país. Las norteamericanas no hacen este tipo de trabajo.

LImpiar casas y emigrar se unen

Esto del costo del servicio de limpieza me lleva a un tema de moda: la migración. Pienso que con lo que se gana en los EEUU, limpiando casas o apartamentos y otros trabajos menores, no es de extrañarse que sean mucho millones de personas que quieran irse a esa gran país, para mejorar sus niveles de vida. En un día puede ganarse lo que se gana en un mes en nuestros países, tan alejados de desarrollo.

Aún más, siempre he dicho que si los EEUU abriera sus fronteras totalmente a los latinoamericanos, quedaríamos muy pocos por estos lados. (Bueno, no se si yo me quedaría, tendría que pensarlo seriamente).