Litio: ¿el futuro petróleo?

El Litio (Li, elemento 3) ha sido  conocido y utilizado, desde tiempos antiguos, en diversas industrias. Es solo a partir de 1991, cuando Sony presenta la primera batería de Ion Litio, que este metal se vuelve fundamental para el desarrollo variadas industrias. Las baterías de litio  son vitales para la telefonía celular, computadoras portátiles y baterías de almacenamiento. 

Las baterías de litio se utilizan para alimentar un número cada vez mayor de dispositivos médicos, cámaras digitales, termómetros, candados remotos para automóviles, punteros láser, reproductores de MP3, audífonos, calculadoras y sistemas de respaldo de baterías en las computadoras. Los juguetes con control remoto también usan baterías de litio.

El litio y sus derivados constituyen un insumo clave para el desarrollo de la electromovilidad y de las tecnologías que están moviendo al mundo; también es muy importante para la industria farmacéutica y para usos industriales.

La necesidad de reducir la contaminación ambiental, que ahoga a muchas ciudades en el mundo, ha impulsado la producción de vehículos eléctricos. En la actualidad existe cerca de 100 millones de vehículos eléctricos, con una penetración que alcanzaría el 15%  del mercado mundial en 2025.

De esta manera el litio se ha convertido en un metal requerido por muchas industrias, en países de todo el mundo. El más interesado en el litio ha resultado ser China. Algo fácil de comprender, cuando se aprecia la magnitud de la población consumidora en crecimiento de ese enorme país.

El crecimiento acelerado en el uso del ion-litio ha provocado que la tonelada de litio suba su precio, desde los 450 dólares que costaba en 2003 hasta los 18,000 dólares que costaba en el 2018.

Más del 70% de ese mineral en el mundo, se encuentra en el llamado “triángulo del litio” compuesto por el salar de Atacama en Chile, el salar de Uyuni en Bolivia,  y el salar del Hombre Muerto en Argentina.

Actualmente Chile, China y Australia son los países mayores productores de litio en el mundo. China ha desembolsado miles de millones de dólares para comprar activos en empresas productoras de Argentina, Chile, y Bolivia, con el fin de desarrollar una competitiva industria de baterías de ion litio para vehículos eléctricos en la transición a las energías limpias, en plena crisis climática.


No solo el litio es necesario

Aparte del Litio otros metales indispensable para producir baterías son el Cobalto, Grafito, Vadanio y Manganesio.

En el futuro no solo se visualiza vehículos eléctricos de todo tipo accionado por baterías. En varios países circulan vehículos de locomoción colectiva accionados por baterías. Esto nos da que pensar en aviones y barco usando energía almacenada en baterías. No se trata de ciencia ficción. ¿Quién pensaba en la explosión de los teléfonos inteligentes en el 2008 y los cambios que provocaron?.

La presión por eliminar las energías contaminantes han crecido y lo seguirán haciendo en la medida que se vayan conociendo y aprecien los daños ocasionados al planeta. El peligro que lo peor ocurra no es en milenios, ni en siglos. Ahora los científicos lo pronostícan ocurrir en años.

La energía solar, que no es una fuente permanente, necesita de acumuladores que almacenen la energía (baterías) para los días con poco sol. Hoy la energía solar se encuentra limitiadas por la capacidad de las baterías que se usan. Esto hace que las megafábricas de baterías sean cada día mayores y se invierta más en ellas en numerosos países