Voz a texto: simple y fácil ahora.

Una app que hace más fácil la vida es “voice texting“. Lo que hace es convertir voz en texto. En este caso, yo estoy dictando unas frases en mi iPhone, y esta aplicación la convierte oen este texto, tal cual se ve aquí.

Es la primera vez que la uso, y estoy tremendamente impresionado de la facilidad con que se puede llegar a escribir un texto, con solo decirlo.

Cuando dictamos un texto la aplicación coloca los acentos en el caso de palabras que lo llevan. Al igual que reconoce las palabras con “ñ”: niño, niña, cariño, etc., tan propias de nuesto idioma.

Esto es una tremenda ventaja especialmente para aquellos que no dominamos muy bien la ortografía, y no tenemos teclado en castellano. Para personas con impedimentos físicos, es una gran ayuda.

Hay muchos servicios profesionales que hacen este trabajo de transferir voz a textos, entre ellos IBM, Google por supuesto y Microsoft, al igual que equipos a costos respetables.  

La diferencia es que esta aplicación puede usarse en cualquier teléfono inteligente, sin importar la marca, y es una oferta gratuita de Sparking Apps.

Esta app permite escribir textos cortos, como mensajes, notas, una página, o un libro completo. Es muy difícil escribir una página de 300 o 400 palabras, en los pequeños teclados de los celulares.

Ya es posible escribir un artículo como este, con un equipo móvil. Yo lo estoy haciendo en mi iPhone, aunque también se puede hacer en otros equipos que usen sistemas operativos diferentes. 

Había estado buscando, desde hace bastante tiempo algo como esto, que fuera económico para poder escribir algunas cosas, dado que una afección al túnel Carpal me ha tenido bastante molesto. Y cuando escribo en un teclado normal las manos me duelen.

Lo que me ha llamado la atención, entre otras características, es que con comando de voz se pueden poner signos como puntos, comas, dos puntos, etc.

Cuando dictamos un texto la aplicación coloca los acentos en el caso de palabras que lo lleva. Al igual que reconoce las palabras con “ñ”: niño, niña, cariño, etc., tan propias de nuesto idioma. Esto es una tremenda ventaja especialmente para aquellos que no dominamos muy bien la ortografía.

Adiós a la taquigrafía

Es el golpe final, creo yo, a una profesión que se usaba mucho antaño: la taquigrafía a mano. La taquigrafía o estenografía es un sistema de escritura rápido y conciso que permite transcribir una charla (discurso, conferencia, curso, sermón) a la misma velocidad del que habla. La taquigrafía se basa en figuras elípticas y líneas que representan palabras o frases. La más popular fue la taquigrafía Gregg. Las aspirantes  en secretarias tenían la obligación total y completa de aprender taquigrafía.

En el pasado, no tan remoto, los jefes dictaban a la secretaria textos de cartas o memorándum, y estas tomaban el dictado utilizando taquigrafía. Luego, lo escribían en papel, usando una máquina de escribir. En los tribunales era indispensable tener taquígrafos, para dejar constancia escrita, de todo lo dicho en los juicios verbales.

En los parlamentos existían taquígrafos altamente profesionales, expertos en transcribir los oscuros indescifrables y repetitivos discursos, que los políticos usan en sus intervenciones, a alta velocidad. De verdad no sé cómo se las arreglaba los taquígrafos que tenían la obligación de transcribir los discursos de Fidel Castro, que no decían mucho y duraban horas. 

El uso de la taquigrafía fue decayendo paulatinamente con el uso de las nuevas tecnologías que iban apareciendo: grabadoras de sonido, computadoras, procesadores de palabras, equipos inteligentes y aplicaciones.