Retail y hábitos de consumo

Muchas ciudades se ven vacías debido a las medidas de prevención que se están tomando por el coronavirus. Las ventas físicas, en las tiendas de ladrillo y cemento, serán las más afectadas con éstas medidas ahora y a mediano plazo.

Los hábitos de compra son como las veletas, vienen y van dependiendo de los vientos que las mueven. La orden de quedarse en casa a creado un huracán de grandes proporciones en las compras de los consumidores.

Los hábitos de compran cambian con la orden de quedarse en casa.

Cuando las ciudades vuelvan a la normalidad, causarán una reflexión sobre los beneficios de las formas de comprar no-tradicionales, un cambio profundo en la tipología tradicional de las ventas.

Cambios en la venta minorista

En los últimos 150 años las ventas al detalle se han visto transformadas en diversas ocasiones, por cambios en el comportamiento de compra.

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El crecimiento de las grandes ciudades y el auge del ferrocarril hicieron posible la creación de las grandes tiendas de departamento y las ventas por correo.

Por los años 20 aparecen los centros comerciales con tiendas especializadas. En los 1960 y 1970 aparecen cadenas como Wal-Mart, Kmart y llegan los “category killers” como Circuit City y The Home Depot.

Un grupo de minoristas, en la década de 1990, se embarcan en lo que llamaron comercio electrónico. Entre los primeros en esta aventura están Amazon.com, Pets.com y otros.

El cambio no perdona a nadie, ni nada

Cada ola de cambio no elimina la anterior, solamente redefine las expectativas y necesidades de los consumidores, algunos de los cambios que vemos son:

  • Shopping se reducirá

El shopping es en muchos lugares es el principal deporte. Visitar lugares donde hay muchas tiendas solo mirando los artículos exhibidos, caminar y socializar en forma real, física es lo que se denomina shopping.

Nada tiene que ver con el “buyer”, término que se aplica a los que realmente hacen compras y clientes habituales de los negocios. En alguno de nuestros países, los que hacen shopping, sólo mirar y no comprar, les llaman los vendedores de tiendas “balines”. Esto porque sólo ruedan por las calles mirando, sin comprar. Los shoppers o balines constituyen gran parte de los que se ve en los centros comerciales.

  • Menos compras

Son muchas las personas que hacen sus compras diariamente, ya sea por costumbre o necesidad. Esta vieja forma de comprar se verá afectada seriamente. Obligadamente mucho de nosotros tendremos que hacer compras para un tiempo un poco más largo de lo acostumbrado. A la vez nuestras compras se ajustarán a las necesidades básicas, evitando excedernos en peso, tamaño y precio.

  • Màs uso de Internet

El comercio electrónico, que crece a velocidades asombrosas, tendrá sin duda un fuerte impulso. Cuándo nos vemos obligados, por un tiempo, a realizar una actividad cualquiera, ello a la larga se convierte en un hábito. En especial cuando nos libera de trabajo.

En mi caso, siendo del grupo “alto riesgo”, estoy haciendo todas mis compras por medio de internet, con proveedores que ofrecen servicio de distribuciòn cerca de mi casa habitación. Creo que, en pocos días, ya me he acostumbrado a ello. Es muy agradable ordenar por Internet y recibir la mercadería pedida en casa. No hay que soportar el congestionamiento vehicular, hacer largas filas para pagar, acarrear y llevar bolsas ya que no las dan en los supermercados.

  • Minoristas a la Red

El fenómeno provocará que muchas pequeñas empresas, renuentes al comercio por Internet, tendrán obligadamente que utilizarlo para incrementar sus ventas y conseguir subsistir en una época que nadie pudo imaginar se que sucediera.

Si no está sucediendo, pronto veremos letreros en las pequeñas tiendas cerradas por la emergencia que diga:

  • Uso del Telemarketing

Se debe recordar que en el mercadeo de productos y servicios, el teléfono ha sido siempre valioso en variadas funciones. El telemercadeo es considerado como una industrialización de los servicios de “comunicación persuasiva”. Prueba de ello son los cientos de “call centers” que existen en muchos de nuestros países, los cuales emplean miles de personas.

El teléfono es hoy un equipo pequeño que llevamos en el bolsillo. Un comunicador inteligente que puede ser una valiosa ayuda en las actividades de mercadeo de productos y servicios, en especial para los profesionales, medianos y pequeños empresarios.