¿Virus económico? Nicaragua 2020

José d. T. Escobar Tenorio*

“cosas tenedes Cid que farán fablar las piedras”
El Romancero del Cid.

El rompimiento del modelo de oferta y demanda (introducido en 1767), está, a mi juicio, a la base del desastre económico actual observado. El confinamiento y/o aislamiento físico (social) por razones de la rapidez y morbilidad del contagio, paraliza al modelo y todos sus mecanismos económicos y de manejo de negocios subyacentes.

China actuando como fábrica para el mundo por sus recursos humanos y bajos salarios, inmoviliza, sin fecha exacta, la producción y se asume, en ese instante, que, a menor, o nula oferta, la demanda y consumo de los clientes internacionales se verá afectada, y si ocurre, como en efecto pasó, que la cuarentena se aplica a los clientes de China, la tormenta perfecta se crea con la consecuente pérdida de empleos. Las bolsas de valores de los países industrializados y emergentes ven una venta de acciones o títulos valores en búsqueda de lo más seguro: liquidez o cash o efectivo creando el pánico y desconfianza en el futuro a corto y mediano plazo y se comienza a hablar de crisis como jamás antes vista. Los mecanismos de contención económica se basan en dos áreas principales: incentivos fiscales y aumento de la liquidez. Todo, tratando de restablecer como indicaba antes el modelo roto de la oferta y la demanda. Cada vez se hace más evidente, que el modelo volverá a marchar “como antes” a partir del momento en que pueda haber seguridad que la vacuna o alguna mezcla química pueda ser certificada como susceptible, al menos, de detener el contagio, ni siquiera se pide curar, pero sí, que permita la interacción física y la consecuente restauración del modelo de oferta y demanda.

En Nicaragua, segundo país más pobre de América Latina (PIB real: 2019 de -5,7% (FMI) y GNI per cápita, PPP (constante 2011 internacional US$):(2016) de $4,859.362; (2017) $5,024.962; (2018) $4.789.8661 y en descenso estimado para 2019 y 2020 la situación es más que crítica, es de vida o muerte.

En principio, el país tiene pocos recursos para enfrentar una crisis adicional a la que ha venido cargando desde hace tiempo y muy grave desde abril 2018. La opción en este caso es la ya conocida, a saber, extender la mano y pedir, o crear alianzas que concedan créditos tipo trueque, muy blandos.

Pero aun siendo muy pobre existen mecanismos básicos que pueden mitigar el efecto de la crisis, entre otras medidas e integrado dentro de un Plan de Emergencia Nacional y con mucho ojo a la deflación inducida, se puede: 1) aumentar las cargas fiscales a las compañías mineras, casi todas canadienses, las cuales no tienen problemas con el precio del oro a nivel internacional y si necesario asumir las cargas de responsabilidad social que tienen esas empresas; 2) igual cosa con las que explotan energía solar y exportan a Centroamérica; 3) crear incentivos fiscales a las empresas que están produciendo con tal que mantengan el empleo; 3) reducir el encaje bancario con el objeto de aumentar la liquidez para créditos a la construcción, mediana y pequeña empresa; 4) disminuirr las tasas de interés y ganancias del sistema financiero nacional; 5) crear un fondo de emergencia para hospitales nacionales y privados al igual que a las clínicas certificadas y previsionales (INSS)2 con el objeto específico de atender a empleados y público en general con síntomas del virus y/o pruebas gratis antiviral; 5) reestructurar y anular el treceavo mes a funcionarios del INSS;6) ajustar el presupuesto 2020 por especialistas en cada área a las necesidades críticas, y paralelamente: 7) comenzar una investigación seria y trasparente sobre los recursos del área legalmente obtenida en las cercanías de la Isla de San Andrés; 8) reactivar el programa de explotación de energía geotérmica (volcánica). Esta medida nos haría, en parte independiente del petróleo que no existe en Nicaragua y en consecuencia; 9) haría posible proponer la fabricación de un auto nicaragüense y transporte público (microbuses), siendo accionistas principales: el gobierno, todos los distribuidores de autos en el país con opción de compra de acciones para el pueblo a US$100 la acción; 10) Apoyo gubernamental obtenido por financiamiento blando a la irrigación agrícola solar; 11) Incorporación de la fuerza de trabajo informal (70% de la PEA del país); 12) Uso del EXIM- Bank y otros bancos de desarrollo para proyectos específicos; y sobre todo 13) un Plan de Trabajo a corto, mediano y largo plazo proporcionado por un Perfil de Ventajas Competitivas de Nicaragua. Todas estas iniciativas pueden, individualmente, ser concretadas en proyectos que por el espacio asignado no me es posible desarrollar.

Así pues, ¿el país, potencialmente es tan pobre? Lo que sí es paupérrima es la decisión política de negar la existencia del Covid-19 a partir del momento en que se llama a concentraciones masivas y a promover eventos dizque turísticos. ¡Al menos el silencio practicado vehementemente a todo nivel gubernamental hubiera sido preferible!

¿Pero esta decisión es realmente tan irracional? No; si la observamos de la siguiente manera: La decisión pública sanitaria tiene un componente económico y de seguridad. En efecto, si el confinamiento se hace efectivo para toda la población no hay ingresos para el gobierno, eso todo mundo lo sabe, nada nuevo, pero, si por el contrario la población es “libre” de hacer lo que quiera, habrá ciertos ingresos, posiblemente no muchos, pero hará posible 1) inhibir al gobierno de la responsabilidad legal de ordenar el confinamiento y en consecuencia 2) a crear programas socio-económicos de contención. Pero también tiene un componente de seguridad. En efecto, como país, aun con las fronteras abiertas somos un país recluso, preso, confinado, aislado, tanto por las sanciones políticas y económicas de Estados Unidos y Europa, como acosado por la OEA; con una economía en plena contracción y la vigilancia continua por tierra y aire de las fronteras inmediatas; y esto es real, lo cual crea el perfecto caldo para una implosión socioeconómica con consecuencias inmediatas para la seguridad pública3. Ilustración de lo anterior se observa a diario; una de las empresas más importante privadas del país ya no permite como antes, que la clientela entre a sus instalaciones a hacer compras, sino que ha desarrollado el servicio a domicilio y lo más importante, al mismo precio. Es una decisión que se rige por la posibilidad que es menos costoso que asalten un camión a que “ocupen” las instalaciones de producción manteniendo el modelo de oferta y demanda a costos un poco más altos pero racionales; otros han preferido cerrar sucursales aduciendo poca demanda, otros, la Zona Franca han cerrado porque realmente no hay demanda exportable. ¿Cuánto tiempo puede durar esta crisis? En principio, no es a nuestro país decidir puesto que esto ha desbordado y va más allá de la crisis provocada por el virus.

En todo caso, se espera, que en Nicaragua haya un aplanamiento de la curva alrededor de infectados de alrededor de los 400 muertos, pero, estimados lectores, buena noticia, ¡el país no desaparecerá! Lo que no será posible, a todas luces, será cumplir con los pronósticos de recuperación económica, sin apoyo de la iniciativa privada, para 2021, indicados en el informe de The Economist para Nicaragua.

En suma, 1) la ruptura del modelo oferta-demanda ha sido crucial; 2) la centralización de China como fábrica mundial está en entredicho; 3) Nicaragua tiene que pensar fuera de la caja para tener una recuperación real; 4) se espera una depuración de los organismos de salud internacionales OMS y OPS; 5) creación de un capítulo específico en los programas de preservación del Medio Ambiente en donde se sancione a países que no cumplan con requisitos de sanidad animal y puedan provocar una pandemia como la actual; 6) si quiere invertir en Wall Street hágalo en empresas relacionadas, entre otras, con la robótica, programas de valoración del sistema inmunológico desde su teléfono y películas con actores digitalizados…y no se preocupe, como dice uno de mis nietos (7 años) solamente es un virus y si fueran tres, o cuatro…

*El autor es Psicólogo Clínico e Industrial.

** Entrega anterior:” Virus psicológico”. Artículos posteriores: (tercero) “Virus sociológico” y (cuarto) “Virus político”


https://data.worldbank.org/indicator/NY.GNP.PCAP.KN?end=2018&locations=NI&start=1994&view=chart

2 Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS)

3 Tal vez no viene directamente al caso, pero “Los secuestrados de Altona” de Jean-Paul Sartre puede dar una idea de la existencia inmediata en Nicaragua.