Capacita tu personal, para sobrevivir y crecer.

Con el “bum” de la tecnología y su pleno apogeo en tiempos de pandemia se han abierto muchas oportunidades para la capacitación profesional, sin embargo, no todas las fuentes de esas capacitaciones tienen el sustento y respaldo que necesario para considerarse profesional.

Una de los consejos más importantes que te dejamos en esta nota es que deberías es que si tu empresa está buscando un diseñar o tomar un programa de capacitación, debería elegir una institución acreditada para hacerlo, si lo que busca tu empresa es adquirir competencias certificadas en ciertos temas neurálgicos para tu empresa, entonces deberían elegir una universidad.

En la actualidad las universidades están volcando su interés en programas de capacitación a nivel de cursos, diplomados o técnicos.

Los programas para certificar competencias son muy útiles, no solo para aumentar tus posibilidades de adquirir un puesto de trabajo sino también, para mejorar la productividad en los equipos de trabajo.

Si este es tu interés, debes tomar en cuenta que para que la capacitación sea eficiente, esta deberá hacerse como un programa integral y permanente de la empresa, debe tener objetivos concretos y estar perfectamente planificada.

Actividades recomendadas antes del entrenamiento:
(1) Elegir una institución educativa para la formación, preferiblemente una universidad.
(2) determinación de las necesidades de capacitación;
(3) fijar los objetivos, hacer la planificación y designar responsabilidades;
(4) desarrollar los programas de capacitación en coordinación con todos los departamentos de la empresa;
(5) preparar currículum, materiales didácticos, manuales, y ayudas audio visuales;
(6) presentación y administración de los cursos seleccionados;
(7) desarrollo de personal interno, para que actúen como instructores de campo; y
(8) evaluación de la efectividad de los esfuerzos de capacitación.

Para los pequeños y medianos empresarios de nuestros países, la capacitación representa toda una situación de supervivencia, especialmente en el área tecnológica, donde cada día aparecen nuevos avances, donde cada seis meses ocurre una obsolescencia, les resulta difícil poder acoplarse a los cambios.

Por otro lado, nuestros patrones culturales no están preparados para aceptar las tremendas y veloces transformaciones que estamos viendo en este momento.

Difícilmente estamos entendiendo todos los alcances de la globalización, que no solo es económica, sino que reviste alcances culturales muy serios.